Farid jura es el amor de su vida y planea lanzarse “al ataque” para reconquistarla ahora que choteó a su chef
Asegura que la fama de “tramposo” y “mantenido” se la hizo la prensa, y que jamás engañó a Mariella Zanetti, pues “fue el amor de mi vida”. Y aunque Farid Ode confiesa en más de una oportunidad recibió un cachetadón por parte de la morocha y están divorciados legalmente, “sería bonito si la vida nos da otra oportunidad”.
Los ojos del popular “Fogatita” brillan cuando se refiere a la madre de su hija Yamilé, y es que ahora que la ex vedette está nuevamente suelta en plaza y terminó su romance con Aldo Castagnola, no descarta una reconciliación.
“Mariella es un gran ser humano, una gran mujer, pero cuando se raya se le sale lo Zanetti… es brava”, asegura Farid, de 34 años, quien prefirió no opinar sobre la bronca entre esta y el empresario que la denunció por agresión física, además de dañar su camioneta.
“Me llevaba bien con Aldo, a quien conocí un poco, pero lamentablemente no se dio su relación con Mariella. Me afecta lo que le pasa, porque mi hija se pone triste cuando la ve mal”, señala Ode, mientras acaricia a sus dos mascotas: “Cani” y “Negrita”, de las que dice “las dos mujeres fieles en mi vida”.
¿Mariella alguna vez te engañó? Fue vinculada con Fernando Armas y hasta con Alejandro Toledo.
-Nada que ver, la vincularon con tantas personas que me pareció indignante, pero es la única vedette que ha sobresalido y ha llevado su vida limpiamente. Si hubiera estado con Toledo ya tendría 200 autos y 40 casas más que Lady Bardales. Mariella es una señora y merece respeto.
También tiene fama de violenta, ¿te “gomeó”?
-Un par de veces me volteó la cara. Estaba tomando con mis amigos y no quería irme, pero ella me dijo “vamos” y ¡zass!, sentí su manazo. También me dio mi “chiquita” cuando quise salvar las cosas de mi cebichería, pero jamás intenté siquiera levantarle la mano.
¿Cómo hiciste para conquistarla y hacer que se olvide de pretendientes como el “Conejo” Rebosio?
-Creo que fue mi forma de ser. Conoció a una persona diferente a todo su entorno, que no tenía nada que ver con futbolistas. Había acabado mi carrera de administración de empresas y era diferente.
¿Qué te cautivó de ella?
-No era la persona que todo el mundo pensaba, igualaban vedette con “put…”, pero era diferente. Me pareció una chica excelente y no me equivoqué en enamorarme de ella. Salió embarazada y decidimos casarnos porque nos amábamos.
¿Por qué terminó el cuento de hadas, por tus “tramposerías”?
-Mucha gente habla de ampays, pero eso fue en el primer año de casados y estuvimos juntos casi cuatro años. Nos separaron las diferencias de caracteres, cosas muy personales. No fue fácil salir de mi casa y despertar sin un beso de mi hija.
Ella dio a entender que te dabas tus escapadas y te mantenía, mientras ella se rompía el lomo trabajando.
-Ese era su trabajo como vedette, así la conocí. Soy administrador, también me dedico a la compra y venta de autos, y soy dueño de una agencia de empleos, con un horario del que puedo disponer. Eso lo terjiversaron con que yo no hacía nada, pero desde los 17 años me saqué el ancho trabajando para pagar la universidad. No soy un vago ni mantenido, tengo brazos y piernas para sacarme el ancho, así sea limpiando carros. Jamás pediré nada a nadie y menos a la madre de mi hija.
¿Y la fama de “jugadorazo”?
-Esa imagen me la hizo la televisión y la prensa. No tengo nada de “tramposo”, conozco a muchas personas y soy amiguero, pero no promiscuo ni mujeriego. Soy tonto con las mujeres, no soy gilerito ni afanador.
Te luciste con Maribel Velarde y hasta te tildaron de “drogo” por tu romance con Cielo.
-Con Maribel nos marqueteábamos laboralmente, podíamos darnos un beso, pero nada del otro mundo. Con Cielo tuve un desliz, la diferencia de edad afectó mucho, ella estaba en etapa del jugueteo y yo me reponía de eso. Y si en algún momento probé drogas, eso no me descalifica como padre ni ser humano. Me gustan mis tragos, pero no soy drogadicto.
¿Qué sientes ahora por Mariella, aún queda amor?
-Queda un gran cariño, pero si el amor renace, sería bonito.
¿Fue el amor de tu vida?
-En parte, sí, porque me dio la mayor felicidad que es mi hija. ¿Reconquistarla? No descarto nada. A quién no le gustaría estar con su familia, con su hija y la que fue su esposa, sería bonito.
¿Ya le insinuaste algo?
-(Risas)…No descarto volver al ataque. La única persona que debería estar a su lado soy yo.